jueves, 10 de enero de 2008

→ Flores o Cigarrillos ?¿


→ La violencia juvenil se ha convertido en un problema que genera fuerte alarma social. Su raíz procede de distintas causas: la situación económica familiar y social; la falta de posibilidades laborales dignas; el abandono de los adultos responsables del ejercicio de la parentalidad (madres apesadumbradas y padres desertores o ausentes); el inadecuado sistema educacional, las tensiones de una sociedad competitiva (acumuladora de bienes materiales y carente de valores humanistas); niños incapaces de controlar sus impulsos, medios de comunicación que no promueven valores adecuados que hagan posible la convivencia.

Esta es una sociedad donde reina la anomia (ausencia de valores sociales que guíen las conductas de las personas), se trata de un gravísimo estado de desintegración cultural, que surge cuando las necesidades vitales -tanto físicas como emocionales- no se satisfacen y las personas se frustran progresivamente, para acabar siendo individuos que viven en una situación global de intolerancia y desinterés total por la convivencia. La violencia se “siembra” en los primeros años de la vida en el seno del hogar y la escuela, después en la adolescencia, el medio social estimula la incompatibilidad entre aspiraciones y oportunidades reales de los jóvenes, y la violencia “crece” activada por “valores” culturales que glorifican las soluciones agresivas de los conflictos entre las personas.

”Pandillas: Grupos minoritarios, herméticos, cerrados sobre sí mismos, con una identidad primaria provista de una ideología simple, dirigidos por líderes con ciertos carismas que conducen al grupo con mando autoritario-dictatorial; adhesión es fanática; expresan agresividad y violencia. “

- Las pandillas más radicalizadas, tienen estructuras de mando con sesgos autoritario-dictatoriales. La pertenencia al grupo de este perfil sociológico “pandillero”, se relaciona con fanatismos acríticos e incondicionales. Las relaciones “sociales amistosas” sólo se producen con “pares” (con la misma familia pandillera); y las de disociación, con otros grupos del perfil que se analiza, incluyendo allí: la competencia, la rivalidad, y la violencia.

- El ingreso al grupo pandillero, no lo decide el postulante. Llegar a ser miembro implica, previamente, cumplir rituales exitosos de “aceptación” por el liderazgo, los que regularmente, se relacionan con conductas violentas y agresivas.

El tipo de rituales de ingreso al ente pandillero específico, tiene peculiaridades propias en cada pandilla.

- Cuando estos grupos pandilleros se instalan, vía procesos de “imitación”, en las diversas sociedades, facilita su entronización la preexistencia de “simpatías de acogida” por parte de segmentos sociales que tienen interés en adscribir, inicialmente, al modelo “admirado”, que llega. Lo corriente es que el contacto del “modelo externo” con grupos locales, provoque procesos de recontextualización, de adaptación, de sus prácticas, dado que las sociedades de acogida presentan condiciones contextuales diferentes a aquellas en que se originó el modelo “imitado”.


No debe descuidarse, en un análisis ponderado de la realidad pandillera inserta en la sociedad chilena, que los enfrentamientos intestinos, y a veces con expresión pública, entre facciones de estas tipologías minoritarias se vienen produciendo desde hace varios años (ejs.: las peleas entre “pandillas” integrantes de las barras bravas de algunos equipos de fútbol), y que la radicalidad delictiva de las acciones de agrupaciones pandilleras neonazis - en tanto que agresiones, incluyendo homicidios, a miembros o simpatizantes de otros grupos pandilleros (Skinheads antifacistas, Punks, Sharps, etc.) – podría provocar respuestas en el mismo tono violento (ej. el homicidio del neonazi Mauricio Egaña, ejecutado el 25 de junio de 2006 y en la Comuna de Conchalí) de los grupos que se sienten “agredidos”. Estos hechos y las respectivas lecturas de los entes pandilleros involucrados, pueden generar explosivos enfrentamientos en dirección de lo que se conoce como “guerra entre pandillas”.

"(Ya se que no es lo correcto, que voy a terminar mal pero son ellos, no soy yo) Ayer le dieron 24 impactos de bala a mi brotherhicieron perder la salud, en frente de su motheryo se que no es corrda? ecto, pero que Dios me perdoneque me lleven cigarrillo, antes q me lleven flores, y yo tengo fe, de que el otro bando no me de, si me pasa algo en la calle, mami cuida la bebe, ayer pillaron a mi pana, y lo hicieron puré, quieren ponerme el pie, pero no caigo en la red..."

Para algunos una simple melodía.. para otros una forma de vida.. la ley del mas fuerte.. a que punto?¿